viernes, marzo 03, 2006

treinta años y un día...



y así terminó todo. en el bar, un buen pastelito (selva negra, según dijo la pastelera), el novio, los amigos, el cava (tradición catalana a la que al final creo que me voy acostumbrando), los rones, la lomo fisheye (regalo del novio), las fotos, los abrazos y clap yur hands de música de fondo.